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viernes, 13 de junio de 2014

MEDITACION 38 - INCONDICIONAL - OSHO


En cuanto sabéis qué es el amor, estáis listos para dar; porque sabéis que cuanto más dais, más tenéis. Cuanto más le ofrezcáis a los demás, más irá surgiendo en vuestro ser
El amor jamás se molesta mucho en pensar si el otro es o no merece­dor de recibir. Esas son cosas mezquinas, actitudes mezquinas. El amor jamás es mísero.
La nube jamás se molesta en meditar si la tierra es merecedora de recibir su don. Llueve sobre las montañas, llueve sobre las rocas, llueve por doquier. Da sin poner ninguna condición, sin ataduras.
Y así es el amor: simplemente da, disfruta dando. Quienquiera que esté dispuesto a recibir, recibe. No necesita merecerlo, no necesita estar en una categoría especial, no necesita cumplir ningún requisito. Si todas estas cosas fueran necesarias, entonces lo que dais no es amor. Debe de ser otra cosa y aún desconocéis qué es el amor. En cuanto sabéis qué es el amor, estáis listos para dar; porque sabéis que cuanto más dais, más tenéis. Cuanto más le ofrezcáis a los demás, más irá surgiendo en vues­tro ser.
La economía corriente es totalmente diferente: si dais algo, lo per­déis. Si queréis tenerlo, evitad darlo. Recogedlo, sed mezquinos. Es el caso opuesto que con el amor: si queréis tenerlo, no seáis tacaños; de lo contrario, estará muerto, se estancará; apestará, morirá. Seguid dando, y se os manifestarán fuentes nuevas, corrientes frescas fluirán a vuestro ser. Cuando vuestro acto de dar es incondicional, total, la totalidad de la exis­tencia empieza a entrar en vosotros.

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Meditación 38
Osho - Día a Día
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora

miércoles, 19 de marzo de 2014

MEDITACIÓN 37 - SEGURIDAD - OSHO



No hay seguridad en ninguna parte. La vida es insegura, y no tiene fondo... es ilimitada.
En la misma petición de seguridad creáis el problema. Cuanto más pedís, más inseguros estaréis, porque la inseguridad es la misma natura­leza de la vida. Si no pedís seguridad, jamás estaréis preocupados por la inseguridad. Si empezáis a pedir que los árboles sean blancos, entonces habrá problemas. El problema lo creáis vosotros, no los árboles... estos son verdes y vosotros pedís que sean blancos. No pueden hacerlo, no pueden comportarse de esa manera.
La vida es insegura, el amor es inseguro. Y eso está bien, porque de lo contrario estaríamos muertos. La vida puede ser una seguridad solo si estáis muertos; entonces todo es una certeza.
Debajo de una roca hay suelo. Bajo una flor no hay ninguno; la flor es insegura. Una leve brisa y la flor se puede dispersar, los pétalos pue­den caerse y desaparecer. Es un milagro que la flor esté ahí. La vida es un milagro, porque no hay razón para que sea. Es simplemente un milagro que vosotros seáis, porque de lo contrario hay muchos motivos para que no existierais.
La madurez os llega únicamente cuando aceptáis esto. Y no solo lo aceptáis, sino que empezáis a disfrutar con ello. 
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Meditación 37
Osho - Día a Día
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora


lunes, 30 de septiembre de 2013

MEDITACIÓN 36 - NECESIDADES Y DESEOS- OSHO


Los deseos son muchos, las necesidades pocas. Las necesidades se pueden satisfacer; los deseos, nunca. Un deseo es una necesidad que ha enloquecido. Es imposible satisfacerlo. Cuanto más lo intentáis, más pide y pide y pide.
Hay una historia sufi que cuenta que cuando Alejandro murió y llegó al cielo, iba cargado con todo su peso -su reino entero, oro, diaman­tes-, desde luego, no en realidad, simbólicamente. Iba demasiado car­gado por ser Alejandro.
El guardián de la puerta se puso a reír y preguntó: «¿Por qué llevas tanta carga?». Alejandro repuso: «¿Qué carga?». De modo que el guar­dián le dio una balanza y puso un ojo en un extremo. Le dijo a Alejandro que pusiera todo su peso, toda su grandeza, tesoros y reino en el otro extremo de la balanza. Pero ese único ojo seguía siendo más pesado que todo su reino.
«Este es un ojo humano», informó el guardián de la puerta. «Repre­senta el deseo humano. No se puede satisfacer, sin importar lo grandes que sean el reino y tus esfuerzos.» Entonces el guardián arrojó un poco de polvo sobre el ojo. Este de inmediato parpadeó y perdió todo su peso. Sobre el ojo del deseo hay que echar un poco de polvo de compren­sión. El deseo desaparece y únicamente permanecen las necesidades, que no son pesadas. Las necesidades son muy pocas y hermosas. Los deseos son feos y convierten en monstruos a los hombres. Crean personas dementes. En cuanto aprendáis cómo elegir lo apacible, una habitación peque­ña bastará; una cantidad pequeña de comida bastará; unas pocas prendas de vestir bastarán; un amante, un hombre muy corriente, podrá bastar como amante. Pero si continuáis pidiendo más Y más, hasta el hombre más hermoso tarde o temprano estará acabado. Vuestro deseo continúa y continúa. No conoce fin.
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Meditación 36
Osho - Día a Día
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora

miércoles, 25 de septiembre de 2013

EJERCICIO PARA EQUILIBRAR LOS CHAKRAS - OSHO




EJERCICIO 2 – Meditación para equilibrar los chakras con sonidos por Osho.
Sentarse cómodamente, o acostarse si se prefiere. Mantenga la espalda recta y el cuerpo suelto. Respirar con el abdominal. Los sonidos se deben hacer abriendo la boca y dejando la mandíbula floja, manteniendo la boca abierta todo el tiempo. Cierra los ojos y escucha la música, si se quiere, empezar a hacer sonidos en el primer chakra.
Usted puede hacer un solo tono o puede variar el tono. Deje que la música lo guíe, sin embargo, puede ser creativo con sus propios sonidos. Mientras escucha el sonido de la música o los sonidos que hacen, se sienten los sonidos pulsantes en el centro mismo de su chacra, aunque parece ser la imaginación al principio.
Osho ha sugerido que podemos usar la imaginación en “Estar al tanto de algo que ya está ahí”. Así que sigue haciendo la meditación, incluso si se siente como usted puede imaginar los chakras. Con el conocimiento de su imaginación puede dar lugar a una experiencia de las vibraciones internas de cada centro. Después de hacer los sonidos en el primer chakra, escuchará los tonos de cambio a un tono más alto – esta es la indicación de escuchar y sentir los sonidos en el segundo chakra. Si lo desea, puede seguir haciendo sonidos también. Este proceso se repite hasta el final hasta el séptimo chakra.
A medida que avanza de chacra en chacra, los sonidos se vuelven más altos. Después de escuchar y hacer los sonidos en el séptimo chakra, los tonos descienden de uno en uno a través de todos los chakras. Al escuchar los tonos bajando y hacer los sonidos de cada chakra siente el interior de su cuerpo cada vez hueca como una flauta de bambú, lo que permite a los sonidos que resuenen desde la parte superior de la cabeza hasta la base misma de su tronco. Al final de la secuencia, se escucha una pausa antes de que comience la secuencia siguiente. Este movimiento ascendente y descendente del sonido se repetirá tres veces para un total de aproximadamente 45 minutos.
Después de que se haya familiarizado con la meditación, puede añadir otra dimensión a través de la visualización. Esté abierto a permitir las imágenes visuales que aparecen en su imaginación a medida que se centran en cada chakra. No hay necesidad de crear imágenes. Las imágenes pueden ser de colores, modelos o escenas de la naturaleza. Lo que viene a su conciencia puede ser visual, o puede ser más natural para que usted tenga un pensamiento en lugar de una imagen visual. Por ejemplo, usted puede pensar en el “oro” o usted puede ver el color en su imaginación.

Aquí os dejamos el enlace para poder descargar la música para este ejercicio

 http://www.divshare.com/download/launch/12731981-864


MEDITACIÓN 35 - CENTRARSE - OSHO


No creéis ningún conflicto entre extraviaros y permanecer centrados. Flotad. Si sentís miedo de extraviaros, entonces existe más posibilidad de que lo hagáis... porque aquello que intentáis suprimir adquiere importancia. 

Aquello que tratáis de negar se vuelve muy atractivo. Así que no creéis ninguna condena a extraviaros. De hecho, id con ello. Si acontece, dejad que suceda; no tiene nada de malo. Pasa por algún motivo. A veces incluso extraviarse es bueno.
Una persona que realmente quiera permanecer centrada no debería preocuparse por centrarse. Si os preocupáis, esa misma preocupación jamás permitirá que os centréis, porque la preocupación nunca puede estar centrada... necesitáis una mente no preocupada, relajada. De modo que extraviarse está bien, no tiene nada de malo.
Dejad de luchar con la existencia. Detened todo conflicto y la idea de conquista... rendíos. Cuando uno se rinde, ¿qué se puede hacer? Si la mente se extravía, id; si no va, también está bien. A veces estaréis cen­trados y a veces no. Pero en lo más hondo siempre permaneceréis cen­trados porque no hay preocupación. ¿Me seguís? De lo contrario, todo puede convertirse en una preocupación. Entonces extraviarse se convier­te en una especie de pecado que no se ha de cometer... y así se vuelve a crear el problema.
Jamás creéis una dualidad dentro de vosotros. Si decidís ser siempre sinceros, entonces habrá una atracción hacia lo no sincero. Si decidís ser no violentos, entonces la violencia se convertirá en el pecado. Si decidís ser célibes, entonces el pecado será el sexo. Si tratáis de estar centrados, extraviaros se convertirá en el pecado... ese es el modo en que todas las religiones se han convertido en estupideces.
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Meditación 35
Osho - Día a Día
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora


viernes, 6 de septiembre de 2013

MEDITACIÓN 34 - LA VIDA ES SENCILLA - OSHO


La vida es muy sencilla.
Hasta los árboles la están viviendo; debe de ser sencilla.
No puede ser muy complicada; incluso las aves, las rocas y los ríos la están viviendo.
¿Por qué se ha vuelto tan complicada para el hombre? Porque el hombre puede teorizar sobre ella.

Para estar en el centro de la vida, en su intensidad y pasión, deberéis desprenderos de toda filosofía sobre la vida. De lo contrario, permane­ceréis oscurecidos en vuestras palabras.

¿Conocéis la famosa anécdota sobre un ciempiés que caminaba, Era una mañana soleada y hermosa, y el ciempiés se sentía feliz y debía estar cantando desde lo más hondo de su corazón. Marchaba, casi ebrio, con el aire de la mañana.

Una rana sentada a un costado se hallaba muy desconcertada... debía ser filósofa. Exclamó: «¡Hermano! ¡Aguarda! Realizas un milagro. ¡Cien pies! ¿Cómo lo consigues? ¿Qué pie va primero, cuál segundo, tercero... y así hasta llegar a los cien? ¿No te desconciertas? ¿Cómo lo logras? A mí me parece imposible».

El ciempiés respondió: «Nunca lo había pensado. Deja que lo anali­ce». Y allí de pie, comenzó a temblar y cayó al suelo. Él mismo se des­concertó... ¡cien pies! ¿Cómo se puede conseguir?

La filosofía paraliza a las personas. Quedáis paralizados por vuestras filosofías. La vida no requiere ninguna filosofía, la vida es suficiente en sí misma. No necesita ninguna muleta, ni apoyo, ni sostén. Es suficiente en sí misma. 

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Meditación 34
Osho - Día a Día
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora

miércoles, 28 de agosto de 2013

MEDITACIÓN 33 - MANTENEOS IGNORANTES - OSHO


No adoptéis ninguna actitud acerca del miedo... de hecho, no lo llaméis miedo. En cuanto lo hayáis llamado miedo, habréis adoptado una actitud.
Es una de las cosas más esenciales, dejar de llamar a las cosas con nombres.
Dedicaos a observar la sensación que os produce, la forma en que es.
Permitidlo y no le proporcionéis una etiqueta... permaneced ignorantes.
La ignorancia es un estado tremendamente meditativo. Insistid en ser ignorantes y no dejéis que la mente os manipule. No per­mitáis que la mente emplee lenguaje y palabras, etiquetas y categorías, porque eso es un proceso completo. Una cosa se asocia con la otra, y así continúa indefinidamente.
Simplemente mirad... no lo llaméis miedo. Tened miedo y temblad... eso es hermoso. Escondeos en un rincón, meteos bajo la manta y tem­blad. Haced lo que haría un animal si tiene miedo. Si dejáis que el temor tome posesión de vosotros, se os erizará el vello. Entonces, por primera vez, sabréis que fenómeno tan hermoso es el miedo. En esa agitación, en ese ciclón, llegaréis a saber que todavía hay un punto en alguna parte den­tro de vosotros inmaculado.
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Meditación 33
Osho - Día a Día  
365 meditaciones para el Aquí y el Ahora